Para quién

Con quién trabajamos

  • Productoras

    Eventos de temporada, giras y funciones recurrentes que necesitan vender con su propia marca.

  • Venues y recintos

    Espacios con aforo fijo que quieren controlar puerta y taquilla sin depender del promotor en turno.

  • Ferias y expos

    Acreditación de asistentes, gafete digital y control de acceso por zonas.

  • Experiencias por turno

    Recorridos con cupo por horario, donde sobrevender una franja arruina la experiencia.

Casos de uso

Cuatro operaciones distintas sobre el mismo sistema

Nadie vende igual que su vecino. Una temporada de teatro, una sala que se renta, una feria con acreditación y un recorrido por turnos tienen problemas distintos en la caja y en la puerta. Esto es lo que cambia en cada uno.

  1. Productora de temporada

    Cada fecha vuelve a empezar de cero

    Una productora que arma temporada: varias fechas al año, elencos y aforos distintos, y el mismo equipo montando y desmontando cada vez.

    Hoy
    Cada evento nace con su propia hoja de cálculo, su propio enlace de cobro y un chat donde se autorizan las cortesías. Las zonas se llaman distinto en cada fecha, los precios se capturan otra vez a mano y buena parte de lo que pasó en la puerta vive en la memoria de quien estuvo ahí. Al cerrar la temporada no hay forma honesta de comparar una fecha con otra, porque ninguna se midió igual.
    Con la plataforma
    Todas las fechas cuelgan del mismo catálogo, bajo el dominio de la productora. Las zonas y los precios se definen dentro del sistema y no en una hoja nueva por evento; las cortesías se emiten contra el mismo inventario, con su motivo registrado en la orden y no en un chat. Dos fechas distintas se leen con la misma estructura porque salieron de la misma base.
    Tienda
    Página propia por evento y la temporada completa en un solo lugar, con cobro en línea por Mercado Pago y entrega del boleto por correo en cuanto el pago queda confirmado.
    Taquilla
    Los mismos vendedores y los mismos roles fecha tras fecha, con corte por turno y por vendedor en lugar de una suma a mano al final de la noche.
    Acceso
    Las reglas de reingreso y de zonas viajan con el evento, así que la puerta no se vuelve a explicar en cada montaje.
  2. Recinto con aforo fijo

    El aforo es tuyo; la venta la controla un tercero

    Un teatro, foro o auditorio que renta la sala: cada semana entra un productor distinto, con su propia boletera y su propia manera de contar.

    Hoy
    El recinto responde por el aforo, por las salidas y por lo que pregunte Protección Civil, pero no ve la venta hasta que alguien le manda un archivo al día siguiente. El reparto de taquilla se concilia contra números que el inmueble no puede auditar, y la puerta se abre confiando en una lista impresa que ya no coincide con lo que se vendió esa misma tarde.
    Con la plataforma
    El recinto opera su propio inventario y le presta la superficie al productor en turno. El mapa de zonas del inmueble vive en el sistema, no en el archivo que trae cada quien. El aforo por zona se ve mientras la función está ocurriendo —no al día siguiente— y el reparto se exporta con el detalle de cada movimiento, así que la conversación con el productor empieza con la misma hoja para los dos.
    Tienda
    Venta bajo el dominio del recinto, con el mapa de zonas del inmueble ya cargado y el mismo inventario que ve la taquilla.
    Taquilla
    Corte por turno y por vendedor, con efectivo y terminal registrados por separado y las reimpresiones marcadas como tales en el comprobante.
    Acceso
    Aforo por zona visible en vivo y bitácora de cada escaneo: el inmueble responde por su capacidad con registros, no con estimaciones.
  3. Feria o expo con acreditación

    Varios días, varios perfiles y una lista que llega la noche anterior

    Una feria o expo de varios días donde no todos entran igual: visitante general, expositor, prensa e invitado de negocios, cada uno con su propio derecho de paso.

    Hoy
    La acreditación se resuelve a mano: listas que llegan tarde, gafetes impresos de madrugada y personal de puerta decidiendo a ojo quién pasa a la zona de expositores. El pase de un día se usa tres, el de tres se presta entre dos personas y, al cierre, nadie puede decir cuánta gente había dentro en la hora más cargada.
    Con la plataforma
    Cada perfil es su propio tipo de acceso, con la zona a la que entra y la regla de reingreso que le corresponde; si la feria dura varios días, cada día tiene su propio inventario y su propio pase. Las acreditaciones se emiten como cortesías contra ese mismo inventario, con su motivo registrado, y el código de cada persona es único y firmado: si alguien reenvía su pase, lo consume el primero que llega a la puerta. Varias entradas escanean al mismo tiempo contra el mismo padrón sin pisarse.
    Acceso
    Zona y reingreso según la regla de cada perfil, con respuesta inmediata en el lector: válido, ya utilizado o fuera de zona, y aforo visible mientras la feria está abierta.
    Tienda
    Registro y venta en línea separados por perfil, con el pase entregado por correo en cuanto el pago o la acreditación quedan confirmados.
    Taquilla
    Para el visitante que llega sin registrarse: se cobra en puerta contra la misma disponibilidad, sin abrir una lista paralela.
  4. Experiencia por turnos

    El cupo no es del día: es de cada salida

    Recorridos, experiencias inmersivas, catas y visitas guiadas: gente que entra en grupos, cada cierto tiempo, con un cupo que la sala no perdona.

    Hoy
    Vendida por día, la experiencia se desborda sola: todos eligen el mismo horario, la fila termina en la banqueta y la primera salida va a medio cupo. El control se lleva en una libreta en la entrada; tarde o temprano alguien vende de más y la salida siempre es la misma, mover a esa gente a la siguiente tanda y perder el lugar dos veces.
    Con la plataforma
    Cada turno es su propio inventario, con su hora y su cupo. Cuando una salida se llena deja de ofrecerse en línea y en la taquilla al mismo tiempo, y el lugar se aparta mientras el comprador paga: si no concreta, vuelve a estar disponible solo. En la puerta cada boleto vale para la salida que se compró, y los reportes muestran cómo se llenó cada una, que es lo que sirve para mover la programación de la semana siguiente.
    Tienda
    Selección de día y de turno con el cupo real de cada salida, y apartado temporal del lugar mientras se completa el pago.
    Taquilla
    En puerta solo aparecen las salidas con lugar, contra el mismo inventario que la venta en línea: no hay sobreventa que negociar después.
    Acceso
    El boleto vale para su salida y cada entrada queda registrada, así que al cierre se revisa el ritmo real y no el que se suponía.

Si tu operación no es exactamente ninguna de estas cuatro, el punto de partida no cambia: un solo inventario y tres superficies —tienda, taquilla y puerta— trabajando encima de él.

Cómo comparar

Marketplace de boletos frente a infraestructura propia

Son dos modelos distintos, no uno bueno y uno malo. El marketplace te renta su audiencia; la infraestructura propia te deja construir la tuya. Abajo está dónde cae cada diferencia, incluidas las dos en las que el marketplace es la mejor opción.

Comparación criterio por criterio entre vender a través de un marketplace de boletos y operar sobre infraestructura propia con ExperienceBT.
CriterioMarketplace de boletosInfraestructura propiaExperienceBT
De quién es la audienciaMarketplace de boletos

Del marketplace. El comprador llega a un catálogo, no a ti, y la siguiente vez que entre verá recomendaciones de otros eventos, incluidos los que compiten con el tuyo la misma noche.

Infraestructura propia · ExperienceBT

Tuya. La tienda vive en tu dominio y quien entra a comprar no encuentra otro cartel en el camino a la caja.

Alcance y descubrimientoAquí gana el marketplaceMarketplace de boletos

Aquí el marketplace lleva ventaja y no tiene caso negarlo: ya tiene tráfico propio y posicionamiento en buscadores. Un evento sin público construido puede vender ahí sin gastar en difusión.

Infraestructura propia · ExperienceBT

No trae público de regalo. Vendes a quien tú llevas: redes, base de correo, taquilla, prensa, comunidad del recinto. Si esa audiencia todavía no existe, hay que construirla.

Bajo qué marca se vendeMarketplace de boletos

Bajo la del marketplace. Tu evento es una ficha dentro de su catálogo y el correo de confirmación llega con el nombre de la plataforma.

Infraestructura propia · ExperienceBT

Bajo la tuya. Dominio, identidad y nombre del recinto o de la productora en toda la compra. Cada organización opera su propio espacio, aunque la plataforma sea la misma.

Quién posee los datos del compradorMarketplace de boletos

La plataforma. Lo habitual es recibir reportes agregados de la venta; el correo y el teléfono de quien compró pertenecen al marketplace, no a quien organiza.

Infraestructura propia · ExperienceBT

Tú. Los datos de compra quedan en tu base y los reportes salen por evento, canal y fecha. Con la propiedad viene la obligación: el aviso de privacidad y el trato de esos datos corren por tu cuenta.

Quién controla el precio y los cargosMarketplace de boletos

Tú fijas el precio base; el cargo por servicio lo define la plataforma y el comprador lo ve pegado a tu precio. Cambios, reembolsos y plazos de dispersión siguen la política del marketplace.

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Tú defines precio, cargos, cortesías y descuentos. El cobro entra por Mercado Pago a la cuenta de quien organiza, y las reglas de cambio o devolución las pone quien organiza.

Qué pasa con la taquilla presencialMarketplace de boletos

Queda fuera. La venta en puerta se resuelve por separado —efectivo, una terminal suelta, boletos impresos— y al cierre hay que conciliar a mano dos inventarios que nunca se hablaron.

Infraestructura propia · ExperienceBT

Es el mismo sistema. La caja descuenta del mismo inventario que la venta en línea: un lugar vendido en taquilla deja de estar disponible en el sitio en ese momento, sin conciliación posterior.

Qué pasa el día del evento, en la puertaMarketplace de boletos

Depende de lo que preste la plataforma. Cuando el control es una lista impresa o un PDF, la validación queda a criterio del portero y los boletos repetidos se descubren cuando ya entraron.

Infraestructura propia · ExperienceBT

Lectura de QR contra ese mismo inventario: el boleto se marca usado en el primer escaneo y el segundo intento se rechaza en la puerta. Aforo por turno para escalonar entradas y conteo de accesos en vivo.

Qué cuesta ponerlo en marchaDepende del casoMarketplace de boletos

Publicar es llenar un formulario. Para una fecha única y pequeña ese es el camino corto, y decir lo contrario sería vender humo.

Infraestructura propia · ExperienceBT

Hay una configuración inicial real: recinto, zonas, precios, roles del equipo y una prueba de acceso antes de abrir. Rinde cuando hay recurrencia —temporada, varias fechas, varios recintos— no en un evento aislado.

Los dos modelos no se excluyen. Un marketplace puede seguir sirviendo como difusión para llenar una fecha mientras la venta principal, la taquilla y el control en la puerta corren sobre tu propia infraestructura. Lo que cambia es de quién es la relación con el comprador cuando el evento termina.

Siguiente paso

Hablemos antes de que abras la venta.

Revisamos contigo el aforo, los canales de venta y la operación de puerta. Si la plataforma no es la adecuada para tu evento, te lo decimos en la primera llamada.